La importancia de los planes de cumplimiento normativo

La importancia de los planes de cumplimiento normativo

  Santiago Martorell

Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio que reformó nuestro Código Penal, e introdujo por primera vez en nuestro ordenamiento jurídico la Responsabilidad Penal de las Personas Jurídicas. Y mucho más, desde la modificación del Código Penal a través de la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, se puso de manifiesto la importancia de los Planes de Prevención de Delitos, denominados de forma más genérica como Planes de Compliance o Cumplimiento Normativo.

Ya en anteriores ocasiones, hemos tenido ocasión de hablar sobre los beneficios de dichos programas, que dicho sea de paso no son pocos, y entre los que podemos destacar; i) mejora de forma significativa el control interno de las compañías, ii) se convierten en sello de calidad, dado que es indudable que tanto proveedores como clientes, preferirán establecer relaciones comerciales con entidades que hayan implementado programas de cumplimiento normativo, iii) atrae ymantiene el talento profesional, iv) signo distintivo propio respecto otras compañías, v) facilita la relación con entidades financieras y entidades aseguradoras. Las primeras de buen seguro van a facilitar el acceso a financiación, a aquellas compañías que, entre otras circunstancias, aboguen por una forma ética de hacer negocios. Las segundas, ofrecerán mejores condiciones contractuales, a aquellas compañías que tengan Planes de Cumplimiento.

Siendo todo lo anterior por si solo muy importante, no es suficiente con ello, y hace falta mucha más pedagogía en esta materia. Es por ello, que la última sentencia del Tribunal Supremo, donde se destaca de forma expresa la importancia de implementar Planes de Compliance como herramienta para la prevención de los delitos en el seno de las empresas, se antoja como un avance en la difusión de los mismos.

Veamos a continuación cuatro pinceladas de la referida sentencia.

La Sala Segunda del Tribunal Supremo, en su sentencia 136/2018 de 28 junio, hace referencia expresa a la necesidad de establecer Planes de Compliance, para evitar actuaciones como la que en la propia sentencia se juzga. En este caso concreto, se trata de un delito continuado de apropiación indebida y de administración desleal al ex administrador de la empresa Carbuastur.

La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Vicente Magro Servet, destaca que:

“…. una buena praxis corporativa en la empresa es la de implementar estos programas de cumplimiento normativo que garanticen que este tipo de hechos no se cometan, o dificulten las acciones continuadas de distracción de dinero, o abusos de funciones que un buen programa de cumplimiento normativo hubiera detectado de inmediato. Incluso, estas actuaciones de ilícitos penales como los aquí cometidos pueden dar lugar la existencia de responsabilidad civil, que en el caso de que se tratara de hechos ad extra o cometidos frente a terceros, y no frente al patrimonio de la sociedad, haría nacer una responsabilidad civil con cargo a la empresa por la vía del art. 120.4º CP, que podría estar cubierta por las pólizas de seguro de responsabilidad civil que suelen contratarse para cubrir estas eventualidades; pólizas que, al mismo tiempo, podrían exigir la constitución de los programas de cumplimiento normativo para aminorar o reducir el riesgo de la aparición de ese deber de indemnizar la aseguradora como consecuencia del aseguramiento de la responsabilidad civil”.

Sin duda alguna, sentencias como la de referencia, deben contribuir en gran medida a la sensibilización del tejido empresarial, en cuanto a la implementación de Programas de Cumplimiento Normativo.

Artículos relacionados