Port de Barcelona: S.O.S. Compliance

Port de Barcelona: S.O.S. Compliance

  Santiago Martorell

Seguramente a estas alturas, la mayoría de lectores ya sabrá a qué se hace referencia cuando se habla de Compliance, pero de forma muy genérica, y para aquellos que no estén familiarizados con dicha expresión, diremos que el término Compliance es usado para referirnos a todos aquellos elementos que dentro de una organización velarán por un comportamiento ético, y acorde a las obligaciones legales, contractuales y reglamentarias vigentes en cada momento.

Probablemente su origen se pueda establecer en EEUU durante la década de los 70, cuando tras grandes escándalos de corrupción y financieros, se intentan crear mecanismos de prevención en materia de sobornos, libros y registros, que acaban con la promulgación de la Foreign Corrupt Practices Act o FCPA (1977).

En nuestro país, la regulación relativa a materias de Compliance, se inicia en los sectores financiero y farmacéutico, extendiéndose el interés por dicha materia de forma generalizada tras la entrada en vigor de la Ley Orgánica 5/2010 de la Reforma del Código Penal, que introdujo en España la responsabilidad penal de la persona jurídica, y más recientemente, con la entrada en vigor de su texto definitivo el 1 de julio de 2015.

Centrándonos en el sector Portuario Marítimo, cabe destacar que la normativa que incide en dicho sector es muy extensa y de una gran complejidad técnica, como queda puesto de manifiesto en el CÓDIGO DE DERECHO DE LA NAVEGACIÓN MARÍTIMA Y AÉREA, documento que recoge la normativa estatal que de una manera u otra impacta en el sector marítimo y aéreo, y que está compuesto por más de 43 normas.

Desde la firma Cumplimiento Normativo Corporativo (CNC), estamos desarrollando en la actualidad el asesoramiento e implementación de Programas de Compliance en algunas de las empresas más destacadas que operan desde el Port de Barcelona. Esperamos, asimismo, que lo anterior sirva de trampolín para la definitiva implantación de forma generalizada de dichos programas.

A su vez, nos congratula ver cómo, de la misma forma que nuestros clientes muestran un alto interés por realizar sus negocios bajo los parámetros de la ética y las buenas prácticas, una empresa de la importancia de Marmedsa Noatum Maritime, perteneciente al Grupo Noatum, se ha convertido durante este año 2017 en la primera empresa española en ser aceptada como nuevo miembro del Maritime Anti-Corruption Network (MACN). Según destacan desde la propia compañía, “este hito se ha conseguido gracias al compromiso del grupo en continuar mejorando su modelo de prevención de delitos y por el hecho de tener al día los siete principios que pide la organización”. Entre ellos destacan tener desarrollado un modelo de compliance, establecer políticas y procedimientos que desarrollen el modelo, tener implantado un método de evaluación de riesgos, tener programas de formación, realizar un seguimiento del correcto funcionamiento del modelo, implantar un sistema de denuncias internas y someterse a Due Diligence por parte de MACN.

Cabe decir que MACN es una red global de empresas que trabaja para conseguir una industria marítima libre de corrupción, que permita el comercio justo en beneficio de la sociedad, donde sus miembros promueven las buenas prácticas corporativas en la industria marítima para acometer problemas de sobornos, extorsiones y otras formas de corrupción.

A pesar de la complejidad normativa del sector marítimo, que debería redundar en la implementación masiva de eficaces Programas de Compliance, que sirvieran para mitigar al máximo los riesgos inherentes a dicha materia. La realidad es que, atendiendo a datos estadísticos en relación a las compañías que operan en el Port de Barcelona, no parece que haya hasta la fecha la suficiente sensibilización en esta materia.

A nuestro juicio, estos datos son altamente preocupantes, dado que el hecho de no adoptar dichos programas, expone a las empresas a riesgos de incumplimiento que pueden impactar en sus actividades de negocio y ocasionarles graves perjuicios económicos. Debemos además hacer hincapié en que, poco a poco, se van acumulando en nuestros tribunales sentencias condenatorias a personas jurídicas, sin que existiera en su seno un Programa de Compliance, lo que hubiera podido redundar en una exención de su responsabilidad, y este tipo de sentencias, bajo nuestro punto de vista, no han hecho más que empezar.

Es de esperar que más empresas de las que operan en el Puerto de Barcelona, tomen ejemplo de aquellas que ya están desarrollando Programas de Compliance, y apuesten de forma clara e inequívoca por el desarrollo de negocios basados en altos estándares éticos y buenas prácticas comerciales, lo que sin duda redundará en su propio beneficio.

*Reproducción del artículo SOS COMPLIANCE, publicado en la revista especializada “Diario del Puerto”, en fecha 29 de mayo de 2017.

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